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08

Nov 2021

Categoría: Anis al día
Escrito por Comunicación ANIS

La pandemia de covid-19 ha sido un aviso de lo que puede estar por llegar. El cambio climático, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el comercio con especies silvestres nos exponen a posibles nuevas enfermedades zoonóticas, como ha sido la producida por el SARS-CoV-2. Ante este horizonte, el enfoque de One Health o una sola salud se presenta cada vez más como la mejor opción.

“Preparábamos el congreso de ANIS de 2020 bajo el título de Salud y cambio climático, conscientes de la necesidad de ligar la salud a los efectos de una crisis medioambiental que no para de empeorar, cuando llegó la pandemia actual y tuvimos que cancelarlo. Desde entonces, y en tan solo unos meses, todos hemos aprendido que no podemos desligar la salud humana de la salud animal y del medio ambiente”, apuntó Graziella Almendral, presidenta de ANIS, que se encargó de moderar la primera de las mesas del XVI Congreso de ANIS, celebrado en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) los días 22 y 23 de octubre, y en la que se abordó el concepto de One Health, quedando claro que es necesario entender que la salud humana, la salud animal y el medio ambiente se interrelacionan, siendo diferentes facetas de una única realidad.

Una situación límite

La pandemia reciente de covid-19 ha puesto sobre la mesa un hecho preocupante: estamos a las puertas de una nueva era donde las enfermedades zoonóticas, enfermedades que sufren los animales y que pueden ser transmitidas de forma directa o indirecta a los humanos, se propagarán cada vez más, generando nuevas pandemias. Detrás de esta problemática existen diferentes factores que inciden en ella, y uno que no es baladí es la pérdida de la biodiversidad.

“Existen una serie de motores directos de pérdida de la biodiversidad, como es la deforestación, el uso del suelo o la contaminación, que debemos controlar para revertir todos esos procesos. Pero la raíz está en los motores indirectos, como la pobreza, la ilegalidad o la educación. Será muy difícil acabar con los motores de pérdida de biodiversidad si no resolvemos los problemas principales que aquejan al ser humano en esos territorios más afectados por la pérdida de biodiversidad”, recalcó Ana María Hernández-Salgar.

21 03 04 ANIS CONGRESO ONE HEALTH 03 MARIA ISABEL

La presidenta de IPBES, quienes recientemente han publicado un informe en el que recogen las conclusiones de una serie de expertos sobre esta cuestión, incidió en que también era necesario un cambio en la forma de actuar. “Ahora mismo estamos actuando de una forma reactiva, cuando tendríamos que actuar de forma proactiva. Es preciso que hagamos cambios transformativos, basados en evidencias científicas, para aprender a dar un giro completo a lo que estamos haciendo”.

El cambio climático y las epidemias

Una de las consecuencias del cambio climático es el calentamiento del planeta. Esto incide en cosas tan importantes como el nivel del mar, con el deshielo de los casquetes polares, pero también tiene una incidencia indirecta en la salud humana, como explicó durante su presentación Felipe Colón, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. A través de modelos matemáticos y estadísticos, se han desarrollado diferentes escenarios de salud en función de los cambios climáticos.

“Los resultados fueron alarmantes. Hemos encontrado que dos factores serían modificados fundamentalmente. Uno sería la longitud de la estacionalidad o meses de transmisión de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue o la malaria. Y el otro la población de riesgo de contraer alguna de esas enfermedades”, apuntó Colón.

De esta forma, los estudios realizados mostraron que, en el caso de la malaria, podría incrementar hasta en 1,6 meses el tiempo en que se podría contagiar. En el caso del dengue, el incremento podría llegar a ser de hasta cuatro meses, habiendo zonas que pasaría de los seis meses de posibilidad de contagio hasta los diez meses, en 2040. “Encontramos también que esas enfermedades llegarían a zonas donde normalmente no se encuentran y que podrían convertirse en zonas endémicas. En esas zonas no hay inmunidad en la población para poder contrarrestarlas, y sus efectos podrían llegar a ser catastróficos”, explicó Felipe Colón.

Por lo que respecta al número de personas que podrían estar en riesgo de contraer alguna de esas enfermedades, las cifras también son muy llamativas. En la actualidad se estima que 4.300 millones de personas están expuestas a enfermedades transmitidas por vectores, pero, si el cambio climático continúa en los niveles actuales, las estimaciones de los expertos sitúan esta cifra en los 8.000 millones.

La contaminación aérea y su impacto en la vida de las personas

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Otro ejemplo de cómo el medio ambiente incide directamente en la salud humana es la contaminación aérea. La Organización Mundial de la Salud ya ha advertido de la necesidad de alcanzar nuevas recomendaciones sobre la calidad del aire, y en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021, que se celebra en Glasgow, explicarán cómo el cambio climático está afectando a la salud de una forma muy importante.

“Ahora mismo, en el mundo se producen siete millones de muertes prematuras por la contaminación del aire, y esto es algo que podemos detener. Para hacerlo, nos hemos de concentrar en seis contaminantes, recomendando la reducción de sus niveles de forma sustancial, aunque sabemos que va a ser muy difícil que los gobiernos puedan alcanzarlos”, explicó María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, quien recordó también que el 90% de la población respira un aire que no llega a los niveles adecuados y que esta contaminación, aunque sea a niveles muy bajos, tiene un impacto negativo en su salud.

Las ciudades y su impacto en la salud

En España, el 80% de la población vive en un entorno urbano, y las proyecciones a escala mundial señalan que para 2050 dos tercios de la humanidad vivirá en una ciudad. En esos entornos tan complejos, es fundamental un enfoque desde una perspectiva única de la salud, como es el One Health, y así lo señaló Manuel Franco, profesor e investigador de Epidemiología de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Alcalá y la Universidad Johns Hopkins, de Baltimore, Estados Unidos. “La contaminación se da principalmente en las ciudades. Y no es descabellado pensar que las ciudades de China, que han explotado y se han comido la naturaleza y la biodiversidad, ofrecen una relación pervertida o nueva entre salud animal y humana”, apuntó Manuel Franco, quien incidió en la unión clara entre sostenibilidad y salud en el marco que nos dan las ciudades.

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Durante su intervención, el profesor de Epidemiología también puso sobre la mesa la función clave de la alimentación, entendiendo que la epidemiología nutricional es algo muy complejo y señalando que es necesario entender que la producción de nuestra alimentación puede tener un impacto pernicioso sobre el medio ambiente: “Hoy en día, cualquier tipo de investigación que hagamos sobre nutrición no se debe centrar únicamente en un menú saludable, sino que, además, debe ser sostenible”.

La salud animal como alerta para la salud humana

El enfoque One Health plantea que existe también una fuerte vinculación entre la salud humana y la salud de los animales. Por ese motivo, esta aproximación a la salud ha estado siempre muy presente en el entorno veterinario, desde el cual se han venido lanzando mensajes continuamente sobre cómo un trabajo conjunto de todos podría ayudar a mejorar la gestión de situaciones de crisis. “Empieza a ser evidente que podemos destinar muchos recursos a la salud humana, pero si no tenemos vigilado el origen de los virus en los animales no podemos ir a ningún sitio. Hemos de aprovechar el tirón de la covid-19 para poner en práctica de verdad este concepto de One Health”, explicó Elisa Pérez.

Así, la experta en virología veterinaria explicó cómo la vigilancia sanitaria veterinaria es una herramienta estupenda para generar preavisos de posibles epidemias y pandemias humanas: “Por ejemplo, la vigilancia entomológica y en aves permite identificar al virus del Nilo occidental hasta tres semanas antes de que aparezca en humanos”. Antonio Arenas, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Córdoba, también coincidió en la importancia de la vigilancia epidemiológica en animales, aunque reconoció que falta todavía mucha comunicación para conseguir implantar este concepto de One Health.

“Siempre que ha habido algún problema de salud animal que se podía transmitir a las personas, los médicos y los veterinarios no hemos logrado ponernos de acuerdo. El concepto de One Health está bien, pero todavía tenemos que trabajarlo mucho los actores que llevamos la gestión de la sanidad en personas y animales”, recalcó el presidente del Colegio, quien explicó cómo se está intentando implantar una asignatura en el grado de Medicina para asentar este abordaje, que ya lleva años funcionando entre los veterinarios. “Es importante entender que hay que controlar las enfermedades en los animales para que las repercusiones en las personas sean mínimas”, añadió, y puso como ejemplo que tanto en el comité de expertos contra el brote de listeriosis de Andalucía como en el que gestionó posteriormente la covid-19, los veterinarios estuvieron presentes ayudando con sus conocimientos sobre los coronavirus, dada su experiencia de más de 40 años en el manejo de esos virus.

Y, para conseguir esto, los medios de comunicación deben convertirse en aliados de los científicos. “Los medios de comunicación, tanto hablados como escritos, tienen unas audiencias que nosotros, desde la academia o desde los gobiernos, jamás tendremos. El periodismo científico está realizando una labor de investigación para entender cuáles son los mejores lenguajes para llegar a diferentes segmentos de la población. Así, los medios se vuelven cada vez más fundamentales para apoyar mensajes de construcción colectiva de problemas sociales”, expuso Ana María Hernández-Salgar, presidenta de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).

Elisa Pérez, experta en Virología Veterinaria One Health del Centro de Investigación en Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), coincidió en la necesidad de aliarse con los periodistas para transmitir este concepto complejo de la salud única. “Hace falta explicar mucho los detalles, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez se añaden más actores y que ahora ni siquiera nos queda muy claro a nosotros. Es una tarea complicada y los periodistas tienen una función fundamental para hacer llegar este concepto tanto a la sociedad como a los políticos que toman decisiones”.

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