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SEPA impulsa las recomendaciones de ‘Principles for Oral Health’ también en USA

Nota de prensa

Tras dos días de trabajo y debate en la sede de Kenvue en Nueva Jersey, un grupo multidisciplinar de expertos estadounidenses e internacionales (con un sobresaliente protagonismo de profesionales españoles) ha avanzado en la definición de recomendaciones adaptadas a la realidad de la atención de la salud bucodental en Estados Unidos, con el objetivo de reforzar la prevención y el tratamiento de las enfermedades periodontales.

 

En el marco de la iniciativa ‘Principles for Oral Health’, liderada por la Fundación SEPA y patrocinada por LISTERINE, la reunión ha congregado a especialistas en Periodoncia, higiene bucodental, investigación y educación de destacadas instituciones académicas estadounidenses e internacionales, entre ellas la University of Michigan, la University of California, San Francisco (UCSF), la University of Pennsylvania, Ohio State University, Texas A&M University, A.T. Still University y la Universidad Complutense de Madrid.

“Reunir a este excepcional grupo de expertos refleja nuestra convicción de que la prevención debe ocupar un lugar central en el cuidado periodontal. Con más de cuatro de cada diez adultos estadounidenses afectados por periodontitis, trasladar una ciencia rigurosa a unas recomendaciones prácticas y personalizadas para el equipo odontológico nunca había sido tan importante. A través de ‘Principles for Oral Health’, LISTERINE y SEPA nos enorgullecemos de poner la ciencia al servicio de los profesionales de la salud bucodental y, en última instancia, de sus pacientes”, comenta Smruti Nair, Medical Affairs Lead, Oral Care, Kenvue.

Un desafío especialmente relevante en Estados Unidos

La necesidad de avanzar hacia estrategias preventivas basadas en el riesgo cobra especial relevancia ante la elevada carga de enfermedad periodontal en Estados Unidos. Según los datos de la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) analizados por Eke y colaboradores, el 42,2 % de los adultos estadounidenses de 30 años o más con dentición natural presentaban algún grado de periodontitis, mientras que el 7,8 % padecía periodontitis grave. [1]

El mismo estudio registró una prevalencia global de periodontitis del 59,8 % entre los adultos de 65 años o más y del 59,9 % entre las personas que declararon tener diabetes. La prevalencia también fue mayor entre los hombres (50,2 %) que entre las mujeres (34,6 %) y entre los fumadores actuales (62,4 %) que entre los no fumadores (34,4 %). [1]

Estos datos ponen de relieve la importancia de identificar los grupos con una mayor carga de enfermedad o con mayores dificultades para mantener un control adecuado del biofilm e incorporar la evaluación individual del riesgo a las estrategias de prevención.

Gingivitis: una importante ventana para la prevención

La prevención de la enfermedad periodontal comienza con un control eficaz de la gingivitis, la afección inflamatoria reversible de las encías que precede a la periodontitis. Por ello, el manejo de la gingivitis representa una importante oportunidad de intervención y prevención. [2,3,4]

La higiene bucodental realizada por el propio paciente, mediante el cepillado dental y la limpieza interdental, sigue siendo la piedra angular del abordaje de la gingivitis y de la prevención y el tratamiento de las enfermedades periodontales. Sin embargo, incluso cuando los pacientes reciben instrucciones adecuadas y se cepillan durante el tiempo recomendado, la eliminación mecánica de la placa bacteriana (biofilm) puede resultar insuficiente en parte de la población.

¿Qué dice la evidencia sobre los antisépticos?

La evidencia científica revisada respalda el uso de determinados agentes antisépticos y colutorios como complemento de las medidas mecánicas de higiene bucodental. Entre los agentes analizados, los aceites esenciales, la clorhexidina y el cloruro de cetilpiridinio han demostrado la mayor eficacia para reducir el biofilm dental y la inflamación gingival cuando se utilizan junto con el control mecánico. [3,5]

Su papel debe entenderse dentro de un enfoque personalizado y basado en el riesgo. Estos productos no deben recomendarse de forma rutinaria a toda la población; su uso debe individualizarse en función de las características del paciente, sus necesidades clínicas y las posibles dificultades para lograr un control mecánico adecuado del biofilm. Actualmente, no existe evidencia directa suficiente para concluir que los antisépticos utilizados en el domicilio puedan, por sí solos, prevenir la aparición de periodontitis. [3,4,5]

La prevención continúa después del tratamiento periodontal

La individualización también es especialmente importante en los pacientes que ya han recibido tratamiento de la periodontitis y están incluidos en programas de mantenimiento periodontal. La evidencia disponible apunta a beneficios adicionales en términos de inflamación gingival y niveles de biofilm cuando determinados antisépticos se utilizan junto con medidas mecánicas, sobre todo en pacientes con factores locales o sistémicos que dificultan el control del biofilm. [6]

Por tanto, la prevención secundaria (para evitar la recurrencia de la enfermedad) forma parte de la atención periodontal continuada. El objetivo es mantener los resultados del tratamiento a largo plazo y adaptar las estrategias de higiene bucodental a las circunstancias de cada paciente.

Prevención basada en el riesgo: ¿quién puede beneficiarse especialmente?

Una de las principales conclusiones es que la prevención periodontal debe adaptarse al perfil y las necesidades de cada paciente. [2, 6] Los expertos consideran especialmente importante identificar las circunstancias que pueden dificultar el control diario del biofilm.

Entre los factores locales se encuentran la dificultad para acceder a determinadas zonas y limpiarlas correctamente (como puede ocurrir en personas con dientes apiñados, restauraciones con márgenes desbordantes o determinados aparatos de ortodoncia), así como determinadas características anatómicas que favorecen la retención del biofilm. Los pacientes con restauraciones prostodónticas extensas o complejas también pueden requerir una consideración específica.

Entre los factores generales se incluyen determinadas enfermedades crónicas, especialmente cuando la diabetes no está adecuadamente controlada; la fragilidad y la edad avanzada; las limitaciones temporales o permanentes de la destreza manual; y la baja motivación para mantener unas medidas adecuadas de higiene bucodental. La recuperación tras determinados procedimientos quirúrgicos también puede limitar temporalmente la capacidad del paciente para realizar una higiene bucodental mecánica adecuada.

“No todos los pacientes tienen la misma capacidad para lograr un control eficaz del biofilm mediante medidas mecánicas. Por ello, es fundamental identificar las circunstancias que pueden dificultar la higiene bucodental diaria y valorar cuándo una estrategia complementaria puede aportar un beneficio adicional”, afirma el Dr. Gustavo Ávila-Ortiz, colíder de este proyecto y Clinical Professor and Director of Graduate Periodontics, Department of Periodontics and Oral Medicine, University of Michigan School of Dentistry.

Situaciones en las que la higiene bucodental mecánica puede verse limitada

Las recomendaciones también abordan determinadas situaciones clínicas en las que el control mecánico del biofilm puede verse comprometido temporalmente. Durante fases específicas del tratamiento periodontal, la clorhexidina puede considerarse durante periodos limitados como complemento de la instrumentación mecánica subgingival en casos seleccionados. [6] Después de determinados procedimientos quirúrgicos, cuando el paciente no puede limpiar adecuadamente la zona tratada, ciertos colutorios pueden ayudar a controlar el biofilm y favorecer unas condiciones de cicatrización adecuadas. [7,8]

“El valor de los antisépticos no reside en sustituir el cepillado dental o la limpieza interdental, sino en su capacidad para proporcionar un apoyo adicional en el control del biofilm y de la inflamación gingival en determinados pacientes y situaciones clínicas”, señala la Dra. Ana Molina, Associate Professor of Periodontology, Faculty of Dentistry, Complutense University of Madrid, y colíder del proyecto.

¿Cuándo deben adoptarse precauciones especiales?

La individualización también implica identificar situaciones en las que es necesario extremar las precauciones. Los expertos señalan que los niños menores de seis años y las personas que no pueden controlar adecuadamente la deglución deben evitar los colutorios para prevenir su ingestión accidental. La seguridad de estos agentes no se ha estudiado suficientemente en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia; por ello, deben seguirse las normativas locales y las indicaciones de los profesionales sanitarios correspondientes.

Una prevención más personalizada

Las recomendaciones desarrolladas en Nueva Jersey refuerzan así uno de los aspectos centrales de ‘Principles for Oral Health’: la necesidad de incorporar la evaluación individual del riesgo a la prevención periodontal. La evidencia disponible permite identificar situaciones en las que determinadas estrategias complementarias pueden aportar un beneficio adicional, pero su uso debe integrarse siempre en un enfoque basado en el control mecánico del biofilm, la educación del paciente y el seguimiento profesional.

El trabajo realizado en Estados Unidos representa otro paso en el desarrollo de ‘Principles for Oral Health’, una iniciativa internacional cuyo propósito es trasladar la evidencia científica y las recomendaciones de las guías de práctica clínica a un marco útil y práctico para los profesionales de la salud bucodental en Estados Unidos.

Panel de expertos

– Ana Molina: Profesora asociada de Periodoncia, Departamento de Especialidades Clínicas Odontológicas, Facultad de Odontología, Universidad Complutense de Madrid (UCM).

– Gustavo Ávila-Ortiz: Clinical Professor and Director of Graduate Periodontics, Department of Periodontics and Oral Medicine, University of Michigan School of Dentistry. Editor-in-Chief, The International Journal of Periodontics and Restorative Dentistry.

– Elena Figuero: Profesora asociada de Periodoncia y secretaria del Departamento de Especialidades Clínicas Odontológicas, Facultad de Odontología (UCM). Coordinadora del Grupo de Investigación ETEP. Directora del Programa de Metodología de Investigación en Odontología, SEPA.

– David Herrera: Decano de la Facultad de Odontología, Universidad Complutense de Madrid (UCM); codirector del Máster en Periodoncia. Secretario del Comité del Workshop de la EFP.

– Effie Ioannidou: Profesora y directora del Department of Orofacial Sciences, University of California, San Francisco (UCSF). Editora jefe de Journal of Periodontology y Clinical Advances in Periodontics. Presidenta de AADOCR.

– Paul A. Levi, Jr.: Profesor, Harvard School of Dental Medicine, Tufts University School of Dental Medicine, Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona).

– Carlos Parra: Profesor clínico asociado y director del programa de Posgrado en Periodoncia, Texas A&M University College of Dentistry, Dallas, Texas.

– Danielle Rulli: Profesora asociada y directora del Graduate Dental Hygiene Program, Ohio State University College of Dentistry.

– Ann Spolarich: Profesora, directora del curso de Farmacología y vicedecana de Investigación, Arizona School of Dentistry & Oral Health (ASDOH), A.T. Still University.

– Flavia Teles: Profesora, University of Pennsylvania School of Dental Medicine. Miembro del consejo editorial de Journal of Periodontology. Miembro del Task Force on Design and Analysis in Oral Health Research.

Referencias

  1. Eke PI, Thornton-Evans GO, Wei L, et al. Periodontitis in US Adults: National Health and Nutrition Examination Survey 2009–2014. J Am Dent Assoc. 2018;149(7):576–588.e6. doi:10.1016/j.adaj.2018.04.023.
  2. Chapple IL, Van der Weijden F, Doerfer C, et al. Primary prevention of periodontitis: managing gingivitis. J Clin Periodontol. 2015;42 Suppl 16:S71-S76. doi:10.1111/jcpe.12366.
  3. Figuero E, Herrera D, Tobias A, et al. Efficacy of adjunctive anti-plaque chemical agents in managing gingivitis: a systematic review and network meta-analyses. J Clin Periodontol. 2019;46(7):723–739. doi:10.1111/jcpe.13127.
  4. Serrano J, Escribano M, Roldan S, et al. Efficacy of adjunctive anti-plaque chemical agents in managing gingivitis: a systematic review and meta-analysis. J Clin Periodontol. 2015;42(Suppl 16):S106–138. doi:10.1111/jcpe.12331.
  5. Escribano M, Figuero E, Martin C, et al. Efficacy of adjunctive anti-plaque chemical agents: a systematic review and network meta-analyses of the Turesky modification of the Quigley and Hein plaque index. J Clin Periodontol. 2016;43(12):1059–1073. doi:10.1111/jcpe.12616.

6.Sanz M, Herrera D, Kebschull M, et al. Treatment of stage I–III periodontitis—The EFP S3 level clinical practice guideline. J Clin Periodontol. 2020;47(Suppl 22):4–60. doi:10.1111/jcpe.13290.

  1. Chye RML, Perrotti V, Piattelli A, et al. Effectiveness of Different Commercial Chlorhexidine-Based Mouthwashes After Periodontal and Implant Surgery: A Systematic Review. Implant Dent. 2019;28(1):74-85. doi:10.1097/ID.0000000000000854.
  2. Solderer A, Kaufmann M, Hofer D, et al. Efficacy of chlorhexidine rinses after periodontal or implant surgery: a systematic review. Clin Oral Investig. 2019;23(1):21-32. doi:10.1007/s00784-018-2761-y.

 

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