- La presidenta de ANIS, Graziella Almendral, defiende la necesidad de que los profesionales de la comunicación cuenten “con transparencia en las fuentes y la capacidad para corregir incluso sus propias creencias”
- La primera jornada del XXI Congreso ANIS, celebrada en el Ministerio de Sanidad, ha contado con la presencia de la ministra de Sanidad, Mónica García, y con un mensaje en vídeo del Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
- Este sábado 24 y domingo 25 de octubre continuará esta cita periodística que pone en valor la comunicación en salud basada en la evidencia científica y el rigor
Madrid, 23 de octubre de 2026. La integridad de la información sanitaria, el papel de la verificación de datos en la lucha contra la desinformación y la agenda invisible que determina qué temas de salud se cuentan han sido los ejes centrales de la primera jornada del XXI Congreso Nacional de Informadores de la Salud, organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS).
El encuentro ha comenzado este viernes en el Ministerio de Sanidad bajo el lema “La integridad de la información sanitaria, la gran batalla” y ha reunido a más de 200 periodistas, investigadores, comunicadores, representantes y profesionales sanitarios para reflexionar sobre cómo informar de forma rigurosa, empática, honesta, transparente y veraz.
Durante la inauguración, la presidenta de ANIS, Graziella Almendral, ha abogado por hacer una “autorreflexión” para conocer cómo participamos en que “exista o no exista un problema de integridad de la información sanitaria”. “Vivimos en un momento de sobrepresión informativa y tenemos una población muy saturada de información”, ha agregado.
Del mismo modo, ha señalado que, como periodistas, “necesitamos independencia, formación y condiciones dignas para ejercer nuestra profesión, así como transparencia en las fuentes y capacidad para corregir incluso nuestras propias creencias”.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado la importancia de contar con un periodismo sanitario fuerte e independiente, con tiempo y recursos para contrastar la información: “La información también es determinante de nuestra salud. Hablamos mucho de cómo nuestra salud depende del código postal, de la renta, de las condiciones de vida, pero es que también depende de la información que estamos recibiendo”.
Por su parte, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha resaltado en su mensaje que, en un momento en el que la información falsa puede dar la vuelta al mundo en segundos, el periodismo riguroso sigue siendo una de las defensas más sólidas de la sociedad. “Cada día, los periodistas de salud traducen la ciencia compleja en información clara y relevante. Ustedes ayudan a las personas a distinguir la evidencia de la opinión, los hechos de los rumores y el conocimiento experto de la especulación”, ha afirmado.
La conferencia inaugural ha corrido a cargo de Lucas Graves, investigador distinguido en la Universidad Carlos III de Madrid y profesor en la Escuela de Periodismo y Comunicación de Masas de la Universidad de Wisconsin–Madison, quien ha abordado el vínculo que siempre ha existido entre la desinformación y la salud pública. “Todos los verificadores tienen la salud y la ciencia entre sus etiquetas principales porque suelen estar entre los bulos más virales”.
Graves también ha asegurado que “este vínculo entre la salud y las teorías de la conspiración no es nada nuevo, no es un producto de las redes sociales, donde ahora lo encontramos en abundancia, sino un patrón que se repite a lo largo de la historia”.
La mesa redonda “¿Quién decide qué salud contamos? La agenda invisible de la información sanitaria”, moderado por Graziella Almendral, periodista de ciencia en salud y presidenta de ANIS, y Coral Larrosa, periodista de ciencia en salud y secretaria de ANIS, ha analizado quién determina la agenda informativa de salud en un momento marcado por la pérdida de credibilidad de los medios, el peso creciente del contenido patrocinado y la influencia de los intereses económicos y políticos en el sector.
Pilar Pérez, jefa de sección de Salud de El Mundo, ha subrayado la importancia de llegar a las nuevas generaciones a través de las redes sociales, con información de calidad y un lenguaje científico más cercano: “Salgamos a buscarlos, ofrezcámosles la información con su lenguaje, aprendamos a traducir. Nos tenemos que renovar y salir a buscar a los lectores, y hacerlo con esa información de calidad”.
Carlos Maciá-Barber, catedrático de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid, ha hecho hincapié en que la salud y la información son derechos fundamentales, por lo que deben abordarse desde la ética. Además, ha señalado la falta de transparencia de las empresas periodísticas y ha advertido que, “cuando falla la salud o la información, hay una muerte intelectual o una muerte literalmente física”.
Al mismo tiempo, Fernando Bandrés Moya, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, ha expresado su preocupación por el exceso de información que circula en estos momentos. Frente a ello, ha abogado por un intercambio continuo entre ambas profesiones: “Los sanitarios necesitan de una formación, de un intercambio de conocimiento con los informadores, con los periodistas. Y al revés”.
La comunicación en situaciones de emergencia también ha formado parte del programa con Gema Timón, periodista del Servicio de Comunicación y RR. II. del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. En su caso, ha hablado sobre la comunicación de crisis, basada, en este caso, en el accidente ocurrido en Adamuz. En este espacio, ha resaltado la importancia de anticiparse para tomar decisiones que den respuesta a los problemas antes de que surjan, de trabajar en equipo y, sobre todo, de “proteger la integridad del paciente y el bienestar de las familias”.
La jornada ha incluido, además, la mesa redonda “El periodismo y la comunicación tras las crisis sanitarias: ¿mejoramos o solo resistimos?”, moderada por Coral Larrosa y Rocío López Íñigo, del Grupo Nuevos Retos de ANIS. En ella, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad; Javier Cantón-Correa, profesor e investigador; Marta Cantero, directora de Contenidos de la Cadena SER en Canarias; Nieves Salinas, redactora de Sanidad en El Periódico, y Diana Medina, coordinadora de investigaciones en participación comunitaria y rendición de cuentas de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Todos ellos han coincidido en que la confianza es una herramienta de salud pública que se construye antes de que ocurra cualquier crisis. En una sociedad en la que circula tanta información y desinformación en las redes sociales, la información rigurosa llega a la ciudadanía cuando hay confianza en quien la transmite, cuando se comunica con transparencia ante la incertidumbre y cuando se tiene en cuenta a la comunidad.
El congreso continuará mañana, sábado 24 de octubre, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, donde la agenda se centrará en la toma de decisiones en salud, la nueva era de los datos en el sector, la comunicación con la generación Z y la comunicación de las ONG de salud. La jornada concluirá con la entrega del Premio ANIS Íñigo Lapetra de Periodismo Sanitario. Todas las sesiones pueden seguirse a través del canal de YouTube de ANIS.
Organizada por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), la cita cuenta con la colaboración del Ministerio de Sanidad y de la Fundación Hospitalarias, así como con el patrocinio de HIPRA, HLA Hospitales (ASISA), Lilly, Pfizer, Pharmamar, Sobi, Aspe, Astrazeneca, Chiesi, Cinfa, Fundación Instituto Roche, Grünenthal, GSK, Instituto Oftalmológico Fernández Vega (IOFV), Italfarmaco, Leo Farma, Mabxience, MSD, Sedar, Towa Pharmaceutical, ViiV Healthcare, Vithas, Fenin y Zendal.
Programa completo: https://anisalud.com/congreso/congreso-2026/




