- IVI Institute presenta en la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) un estudio que muestra una mejora de la vascularización y la funcionalidad del endometrio tras la administración de plasma rico en plaquetas procedente de cordón umbilical
- La técnica está dirigida a mujeres con endometrio fino, síndrome de Asherman o atrofia endometrial, pacientes que actualmente cuentan con opciones terapéuticas limitadas
- Los resultados preliminares apuntan a una vía prometedora para favorecer la implantación embrionaria, la fertilidad femenina, la calidad endometrial y mejorar la salud reproductiva
LUNES, 26 DE OCTUBRE DE 2026
En reproducción asistida, gran parte de la atención suele centrarse en la calidad de los embriones. Sin embargo, para que se produzca un embarazo también es imprescindible que el endometrio, el tejido que recubre el interior del útero, sea capaz de recibir y sostener la implantación embrionaria. Cuando esta capacidad está alterada, lograr una gestación se convierte en un desafío clínico especialmente complejo.
Con el objetivo de ofrecer nuevas alternativas a estas pacientes, investigadores de IVI Institute Foundation han presentado en el congreso anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) un estudio que analiza el potencial regenerativo del plasma rico en plaquetas (PRP) procedente de sangre de cordón umbilical en mujeres con patologías endometriales severas.
La investigación se ha centrado en mujeres con síndrome de Asherman, endometrio fino o atrofia endometrial, alteraciones que dificultan que el tejido alcance las condiciones necesarias para permitir la implantación del embrión.
“Estas pacientes presentan un problema especialmente complejo porque su endometrio tiene una capacidad regenerativa limitada. Al no contar con un tejido funcional y adecuadamente desarrollado, las posibilidades de implantación embrionaria disminuyen considerablemente”, explica la Dra. Irene Cervelló, investigadora principal del estudio y del IVI Institute Foundation e Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS LAFE).
El tratamiento consiste en administrar mediante histeroscopia una inyección subendometrial de plasma rico en plaquetas obtenido de sangre de cordón umbilical donada. A diferencia del PRP convencional, que suele obtenerse de la propia sangre de la paciente, esta estrategia utiliza una fuente biológica mucho más joven y enriquecida en proteínas, biomoléculas y factores de crecimiento que pueden favorecer la regeneración del endometrio.
Nuevos vasos sanguíneos para recuperar la funcionalidad del tejido
Uno de los principales hallazgos del trabajo es que el tratamiento favorece la neoangiogénesis, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos en el endometrio. La proporción de área vascular neoangiogénica aumentó del 32,23% antes del tratamiento al 45,60% después de la administración del PRP de cordón umbilical.
Los investigadores consideran que este incremento de la vascularización podría desempeñar un papel relevante en la recuperación del tejido.
“La nueva vascularización permite que lleguen sangre, oxígeno, factores de crecimiento y las señales necesarias para que el endometrio se regenere y vuelva a ser funcional. Haber observado esta neoangiogénesis nos indica que el tratamiento está produciendo un efecto biológico real sobre el tejido”, afirma Cervelló.
Resultados prometedores en pacientes con pocas alternativas
El estudio piloto se llevó a cabo en 15 pacientes tratadas en IVI Fertility Valencia y el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia. Según apunta Cervelló, casi la totalidad de las mujeres incluidas experimentaron una mejora del grosor y de la funcionalidad endometrial tras el tratamiento.
Aunque los resultados reproductivos deberán confirmarse en estudios más amplios, los hallazgos sugieren que mejorar la vascularización y la regeneración del endometrio podría ayudar a recuperar un entorno más favorable para la implantación embrionaria.
“Nuestro objetivo es ofrecer una alternativa a mujeres que actualmente cuentan con muy pocas opciones reproductivas cuando su endometrio no responde a los tratamientos convencionales. Los resultados son preliminares, pero abren una vía muy prometedora para este grupo de pacientes”, destaca Cervelló.
Próximo paso: demostrar el impacto sobre el embarazo
El equipo ya está desarrollando en la actualidad un nuevo estudio multicéntrico con 35 pacientes en centros de IVI Fertility, aprobado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para validar los resultados obtenidos y determinar si la mejora observada en el endometrio se traduce también en mayores tasas de implantación y embarazo.
“Creo que uno de los mensajes más importantes es que el endometrio merece más atención dentro de la medicina reproductiva. Muchas veces el foco se centra en el embrión, pero para que se produzca una implantación adecuada también necesitamos un endometrio preparado y funcional. Nuestro trabajo aporta una nueva pieza para entender cómo podemos favorecer la regeneración de un tejido que, en algunas pacientes, tiene una capacidad limitada para recuperarse”, concluye la investigadora.
