Johnson & Johnson, líder mundial en mieloma múltiple, ha anunciado nuevos datos de seguimiento a largo plazo del subgrupo inicial de la cohorte A del estudio fase 2 CARTITUDE-2 (N=20). Los resultados muestran que el 50% de los pacientes (10/20) con mieloma múltiple en recaída o refractario (MMRR) tratados en líneas tempranas con una única infusión de ▼CARVYKTI® (ciltacabtagén autoleucel; cilta-cel) seguían vivos y sin progresión de la enfermedad durante al menos cinco años, sin tratamiento de mantenimiento. Estos resultados se suman a las remisiones duraderas sin tratamiento observadas en el estudio CARTITUDE-1, que evaluó a pacientes en líneas de tratamiento posteriores, y refuerzan la posibilidad de que el uso más temprano de cilta-cel favorezca las remisiones a largo plazo y el control de la enfermedad. En conjunto, estos hallazgos amplían la evidencia que sugiere que cilta-cel podría tener potencial curativo en algunos pacientes.
Los resultados se han presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Internacional de Mieloma (IMS, por sus siglas en inglés) (Abstract #PA-288).
Perspectivas de los expertos y de la compañía sobre las remisiones tempranas libres de tratamiento con cilta-cel.
“Hace cinco años, resultaba difícil imaginar remisiones sin tratamiento de esta duración para muchos pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario”, ha explicado el Dr. Niels van de Donk, profesor de Hematología del Centro Médico Universitario de Ámsterdam, Países Bajos. “Estos nuevos resultados de cilta-cel aportan evidencia adicional de que, cuando se utilizan terapias consolidadas y de alta eficacia en fases más tempranas de la enfermedad, más pacientes pueden tener la oportunidad de alcanzar remisiones profundas y duraderas y un control de la enfermedad a largo plazo sin tratamiento de mantenimiento”.
“Estos resultados se suman a la creciente evidencia que sugiere que cilta-cel podría tener potencial curativo en algunos pacientes y refuerzan el valor de ofrecer a los pacientes terapias de alta eficacia en fases más tempranas de su tratamiento”, ha destacado el Dr. Yusri Elsayed, máster en Ciencias de la Salud y director del Área Terapéutica de Oncología Global de Johnson & Johnson. “A medida que seguimos avanzando en una cartera de terapias complementarias que pueden combinarse entre sí, estos hallazgos refuerzan nuestro compromiso con la búsqueda de enfoques curativos y con la transformación de las expectativas de los pacientes ante el tratamiento del mieloma múltiple”.
“Aunque los resultados de los pacientes con mieloma múltiple han mejorado significativamente en los últimos años, siguen existiendo necesidades no cubiertas en aquellos con enfermedad en recaída o refractaria, cuando esta puede resultar más difícil de controlar y lograr una remisión sostenida supone un mayor reto”, ha señalado Ester in ’t Groen, directora del Área Terapéutica de Hematología para Europa, Oriente Medio y África de Johnson & Johnson. “Una única perfusión de cilta-cel, una terapia de células CAR-T diseñada para utilizar el propio sistema inmunitario del paciente y actuar contra las células del mieloma, ha demostrado su potencial para lograr respuestas profundas y duraderas. Incorporar este tratamiento innovador en líneas más tempranas podría dar respuesta a una importante necesidad no cubierta en un momento decisivo del tratamiento y podría redefinir por completo la evolución y el desenlace de la enfermedad”.
El estudio fase 2 CARTITUDE-2 amplía los resultados previos
La cohorte A de CARTITUDE-2 (N=20) incluyó a pacientes con MMRR que habían recibido entre una y tres líneas de tratamiento previas, habían sido tratados con un inhibidor del proteasoma y eran refractarios a lenalidomida. El criterio de valoración principal fue la negatividad de la enfermedad mínima residual (EMR). Se realizó un seguimiento de los pacientes de la cohorte A inicial para evaluar los resultados a largo plazo tras una única infusión de cilta-cel, sin tratamiento de mantenimiento.
Con una mediana de seguimiento de 60,7 meses:
• La mitad de los pacientes (n=10; 50%) seguían vivos y sin progresión de la enfermedad a los cinco años.
• La tasa de supervivencia global (SG) a los cinco años fue del 69,2%.
• La mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) fue de 60,5 meses.
• Los pacientes recibieron una única perfusión de cilta-cel, sin tratamiento de mantenimiento.
A los cinco años, se evaluó la EMR en muestras de médula ósea de tres pacientes, aunque el protocolo no exigía esta evaluación. Los tres presentaron EMR negativa al nivel de sensibilidad más alto evaluado (10−6), lo que indica que no se detectó enfermedad mediante métodos de análisis de alta sensibilidad.
Se observaron remisiones a largo plazo incluso en pacientes con características de alto riesgo. De los 10 pacientes que seguían vivos y sin progresión de la enfermedad a los cinco años, cinco presentaban al menos una alteración citogenética de alto riesgo, incluidos cuatro pacientes con dos o más características de alto riesgo.
El perfil de seguridad observado con un seguimiento más prolongado fue consistente con el perfil de seguridad conocido de cilta-cel, sin que se notificaran nuevos casos de neurotoxicidad relacionados con las células CAR-T. Desde el análisis anterior, un paciente desarrolló una nueva neoplasia hematológica (leucemia mieloide aguda) y se produjeron dos fallecimientos, debidos a la progresión de la enfermedad y a un nuevo cáncer.